Esta vez incursiona en la poesía –sus libros anteriores son cuentos y novelas-, y lo hace manteniendo cierta impronta de la prosa porque en sus versos hay pinceladas de la narrativa y la reflexión propias de ese género transitando, claro está, los andariveles del ritmo, la musicalidad y las metáforas del género lírico.
El propio autor, consciente de ello, lo anticipa al inicio al transcribir el siguiente fragmento de un cuento de su maestro Antonio Dal Masetto: “Finalmente, la prosa no es más que nostalgia de poesía…”
El libro cuenta con un excelente prólogo de Flavia Pittella, que, en una de sus partes, dice: “Cada poema de esta recopilación ofrece una mirada al alma del poeta, y llevará a los lectores en un viaje a través de la noche y el amanecer, invitándoles a acompañar al poeta en su búsqueda para entenderse y descubrirse a sí mismo. Es una expedición que, aunque profundamente personal, tiene resonancias universales para cualquiera que se haya planteado su identidad y el rumbo de su vida.

Este libro no es sólo una colección de poemas; más bien sirve de navegador del alma, un llamamiento a la introspección y a la búsqueda de sentido en medio de la oscuridad y el silencio”.
La cubierta del libro, muy bien lograda desde la estética y que refleja así mismo una idea del tono de los versos, fue diseñada por Lucía Casas.
El libro será presentado en la Biblioteca José Ingenieros de la ciudad de Nueve de Julio, el día sábado 23 de noviembre, a las 20 horas.

BUSQUEDA
El día acompaña mis pasos
la noche abraza mi sombra
así fue y así será
hasta el último minuto
sin fecha ni hora
ineluctable y fatal
en el día trabajo y pienso
con la mente de un ser racional
en la noche escribo y leo
como náufrago en la soledad
conozco el ritmo de mis silencios
mas nunca supe caminar
liviano de nostalgias y recuerdos
caprichosas olas del azar
del viento conozco los secretos
que la naturaleza sabe atesorar
y escrutando el Universo
aprendí un día a callar
supe de fallidos intentos
de esperas estériles y ansiedad
y supe mirarme al espejo
para reconocerme una vez más
habitantes de mundos diversos
busqué por aquí y por allá
mil historias se fueron urdiendo
en la fragua de un principio sin final
testigo fui de todos ellos
y con ellos supe encontrar
las respuestas a tantos desvelos
que trajeron mil preguntas más
tal vez de eso se trate
lo que hoy intento dilucidar
vana ilusión que rescate
aquello que la razón
no podrá jamás develar.